lunes, 18 de enero de 2010

Transformando en arte a la violencia

Hace un tiempo estuve leyendo el último libro del Soke Masaaki Hatsumi, "Técnicas Samurai de combate sin armas", y algo que me llamó la atención, es la cuidada edición en la cual se exibían muchas fotos con lujo de detalles, pero con un hincapié particular en captar un momento artístico de violencia.

Arte en la violencia? Pues si, ése es un fenómeno que se puede dar, y es deseable, porque de lo contrario, lo que se entrena no pasa de un vulgar ejercicio para gorilas. Con el perdón de los gorilas, que son unas criaturas bastante más nobles y pacíficas, que mucho ser humano que anda suelto por las calles.

Fíjense un fenómeno interesante, también.
En los regímenes dictatoriales, es normal la persecución de artistas, y la transformación del mismo arte en algo padronizado, chato y burocrático al servicio de la maquinaria estatal.
El arte en las dictaduras es aburrido...siempre mostrando masas moviéndose al mismo tiempo de un lado para otro, negando la chispa del espíritu individual. El artista se vuelve a fuerza de decreto y amenazas, un conformista del partido, no alguien que inspira a su público a menudo desafiándolo a alcanzar nuevas alturas de pensamiento y moral.
Porqué ese miedo a los artistas, si se supone que no pasa de una banda de personajes medio inútiles, vagos, drogadictos y debiloides e incapaces de organizar un movimiento armado que pueda derrocar al régimen?

Porque en si, el arte puede ser terriblemente subversivo, y mover a la gente de un modo que ni diez mil cañones pueden hacerlo. Sencillo.

En la última invasión a Irak, en la sede de la Onu, cuando se daban conferencias de prensa, cosa curiosa, se tapó con una tela el cuadro "Guernica" de Picasso, que salía como fondo de imagen en las cadenas de televisión.
Ese gesto de censura vale más que mil palabras, en el arte puede existir algo muy peligroso, que debe ser censurado, para ciertas personas e intereses.

Siempre me fascinó una crítica que se hace al Budo de la Bujinkan, como siendo demasiado "blando", un arte hecho para nerds buscando jugar a los ninjas, carente de eficiencia real.
Es gracioso notar que entre muchos de esos "nerds", se encuentran agentes del FBI, CIA, MI5, Mossad, que gustan de compartir el Budo del Soke. Incluso personas de Irán entrenan en la Bujinkan.

Vaya forma de arte, que es capaz de agrupar a personas tan aparentemente diferentes entre si, como agentes de organismos de seguridad de diversos estados, personas que son profesionales de las MMA (artes marciales mixtas), gente "común", etc etc.
Siempre me sorprendió la capacidad del Soke para abrazar y ser capaz de enseñar a personas con intereses tan diferentes. Son personas que se reúnen en un mismo lugar para compartir y crecer juntos, no para matarse entre si.

Vaya forma de subversión, que abraza a todo el mundo!

No es correcto acercarse a un arte marcial para sacarse las frustraciones y descargar un deseo de venganza en otra persona.
Hace años un estudiante de la Bujinkan, bastante inconstante e irregular en su entrenamiento, normalmente volvía al dojo cuando tenía un problema en la calle, y le movían el esqueleto.
Me decía que entrenando se sentía más seguro, y por eso lo hacía.

Esa persona nunca entendió nada, tiempo después que inflaba su Ego en el dojo, desaparecía, y sólo volvía a a aparecer cuando alguien le desafiaba sus creencias en el mundo real.

En el momento particularmente violento de hoy día, es normal que las personas busquen refugio en las artes marciales intentando encontrar una certeza, un poco de seguridad en medio del caos que se desarrolla a su alrededor.
Lo más lamentable, es que en verdad ninguna puede darle certeza de nada, sino, le estaría vendiendo papelitos de colores, espejitos.

Un chico una vez me vino al dojo lleno de entusiasmo, había visto un (mal) programa sobre "cual es el arte más eficiente de todas", y había "ganado" el Ninjutsu.
El me preguntaba, pegando saltitos nerviosos y frotándose las manos, "el ninjutsu es el mejor arte marcial, no? No? NO????"

Yo le respondí simplemente, no.

Eso lo descolocó, me preguntó varias veces lo mismo, no sé...esperando a ver si yo cambiaba de opinión y le daba un poco de seguridad, pero si le dijese que si, le estaría vendiendo una mentira para ganarme un alumno, cosa que no me interesa.
Ese niño no duró más de dos clases en el dojo.

No existe el "arte suprema", porque las cosas que son diseñadas por humanos, que son falibles, también lo son, y en último caso, no es tan importante cual arte es mejor o peor, sino...que persona es más eficiente, sobrevive y logra su propósito en la vida. Eso es arte.

Hacer arte con la violencia, demuestra un espíritu muy particular, no cualquiera puede hacerlo, se requiere de una fuerza personal y fortaleza de carácter, que le permite tomar conciencia y distancia adecuada de la adversidad lo suficiente como para crear, sin entrar en pánico y odio repentino, que lo lleve a autodestruirse, regalar su vida a un oponente, o a lastimar gratuitamente a otras personas.

El entrenamiento en la Bujinkan facilita a la persona ese fortalecimiento, si está dispuesta a recorrer el camino.
Se enseña a mirar a la vida con gracia, incluso en medio del dolor...si todas las personas consiguiesen hacer esto, ciertamente el mundo sería un lugar mucho más amable y sincero.

Cuando la violencia es transformada en arte, se está exorcisando un demonio muy importante, el de la impotencia, que es el que genera la mayor parte de la agresividad que los seres humanos descargan en si mismo y en otros.

En este microcosmos que es la Bujinkan, he visto como mi maestro Nestor Iscovi, es capaz de tolerar y convivir con gente realmente diferente, cada uno con intereses muy particulares, al igual que enseña el Soke.
Un buen alumno, lleva lo mejor de su maestro a otros, compartiéndolo en una cadena.

Hace años, abrumado por el peso de la necesidad e defenderme, me resultaba raro ver a Nestor Iscovi moverse con tanta suavidad y gracia entre sus alumnos, y mostrando técnicas y sentimientos sin realizar aparentemente ningún esfuerzo, y encima riéndose!
Yo pensaba "mmmhhh...claro, vos sos un ogro gigante, y con ese tamaño cualquiera se ríe de todo, JÁ", pues yo soy un tipo relativamente pequeño y flaco.
El tiempo pasó, y lo cierto es que sigo adelante, a pesar de mi tamaño...y el proverbial pesimismo y "achique" uruguayo. Ése sí que es un enemigo peligroso!!
Con la experiencia descubrí que cada momento que pude salir adelante, fué un momento de arte...mismo en la violencia.

La vida se puede vivir como una experiencia que embrutece, o una que hace crecer, y de éso depende el arte que uno exprese. Pues con arte se seduce, y con golpes se destruye.

Por eso, trabajamos para transformar a la violencia, en arte.

Rock´n roll, baby...yeah!

lunes, 5 de octubre de 2009

Cuando el guerrero se enferma

Lidiar con la enfermedad, es una metáfora muy interesante de cómo una guerra puede ser librada dentro de una persona, y ni más ni menos este fenómeno nos lleva a concluir que Budo, y los períodos en que un ser humano carece de buena salud, están íntimamente relacionados.

A veces las personas estamos bien, gozamos de buena salud, y tal vez por eso mismo no nos damos cuenta lo que puede significar para una persona el vivir con la dolorosa incertidumbre y falta de control sobre su propio cuerpo.

La enfermedad en el ser humano nos remite a algo a lo cual las personas podemos ser muy adictas: el control.

Cuando alguien se enferma, tiene la sensación de perder el control y el balance sobre el correcto funcionamiento de su cuerpo, y esto lo afecta tanto afectiva como emocionalmente, en algún sentido. Aquello que daba por sentado, el tener un cuerpo que funciona bien, ya no está sucediendo como normalmente, y ahí surgen los temores, las inquietudes, y el deseo de vivir...o incluso de rendirse.

Existen muchas teorías de porqué la gente se enferma, desde las más convencionales por parte de la medicina alopática, hasta las más radicales y revolucionarias de la new age, donde se presupone que la enfermedad está originada en un desbalance primero en el alma de la persona, y después en el cuerpo.

En mi experiencia, me han dicho de todo...desde un médico que me dijo "sos un CUC" (confundió mi identidad como ser humano con el síntoma que poseo), hasta un instructor de artes marciales de alto grado y prestigio, que me dijo que yo estaba enfermo por culpa mía, exclusivamente.

La respuesta más humilde y honesta la obtuve de parte de un par de médicos de la medicina "convencional", tan vapuleada en nuestros días por diversos intereses, como los de las grandes farmacéuticas, por ejemplo.

Me han dicho: "no tenemos la más mínima idea de porqué usted está enfermo, ni porqué la gente se enferma".

Al principio, como buen ser humano adicto al control, y a buscarle una razón y explicación a todo, me sentí pésimo, enojado...quería encontrar una razón, tal vez así conseguiría la cura tan preciada.

En mi experiencia con la enfermedad, me resultaría extremadamente difícil decirle a un paciente con cáncer terminal, "usted está enfermo porque quiere, cúrese  a si mismo", o a un padre que perdió a su hijo de dos años por causa de un mal genético, "en realidad su hijo tenía una misión en esta vida y ésta era enfermarse para aprender algo con ella, debería regocijarse pues está con los angelitos en el cielo".

Creo que hay que tener un poco de respeto y humildad, y saber cual es el momento apropiado para bajar las revoluciones con las teorías yo-lo-sé-todo-porque-Diossssssss-es-mi-guía, y callar cuando es apropiado, y no se tiene nada útil para decir. 

La verdad, es muy probable que ni siquiera exista una razón para enfermarse: simplemente pasa y punto. En ciertas circunstancias específicas, dejar de buscar razones para los fenómenos es el primer paso para aprender a lidiar con ellos.

A mi me maravillan los seres humanos, que ante la adversidad, se levantan y salen adelante, caso Stephen Hawkins, Cristopher Reeve, o Freddy Mercury.

Alguno dirá "hey...pero tanto Reeve como Mercury se murieron de sus problemas físicos"

Y si...pero vivieron dignamente hasta el último de sus días. Enfrentaron con gran coraje la adversidad, y dejaron un legado importante con ello. Y sino, recuerden la canción, "Show must go on", del gran maestro Mercury.

Lo cierto es que es posible que nunca llegue a controlar del todo su enfermedad, el que todos terminamos muriendo algún día, es un hecho democrático que nos iguala al final del camino, pero si puede controlar el cómo la lleva, y como vive con ella.

Existen personas que ante la adversidad, se ponen mezquinas, pequeñas. Sólo piensan para sí, y destilan frustración que descargan groseramente en otras personas, a quienes indirectamente culpan por su situación, o envidian por su buena salud. 

Existen a su vez personas que ante la adversidad, eligen trabajar, y sacar lo mejor de si, hasta la última gota de vida.

En realidad, lo normal es alternar humanamente entre estos polos...todos tenemos nuestros momentos de mezquindad y grandeza. Pero podemos elegir hacia dónde ir con ello, podemos elegir mejorar como personas, mientras la adversidad golpea.

Ahí es donde la persona tiene poder, tal vez jamás sepa porqué en definitiva le tocó, tal vez de hecho jamás existió una razón específica, pero cada día que se levantó medio molido y sintiéndose mal, sabe que puede mirar de frente al mundo sin temerle a nada que no sea el rendirse ante los obstáculos que se le presenten.

Insistir, seguir adelante, perseverar, y si le toca morir, pasarle la posta a otro para que lo que ha iniciado, siga a su vez firme en el corazón de sus compañeros de viaje.

Y encima, hacerlo con una sonrisa.

Se decía que el samurai debía aceptar la muerte, pero ésto no significa rendirse a ella pasivamente, de un modo fatalista. Ese ha sido un malentendido bastante común, significa aceptar que ésta está ahí, y puede sorprendernos a cualquier momento, pero no por ello, dejar de seguir caminando en el propio sendero.

Este es el legado del guerrero, cuando debe lidiar con la enfermedad.




sábado, 26 de septiembre de 2009

Internet, sus beneficios y sus peligros

Tal vez sorprenda un poco que siendo éste el blog de un profesor de artes marciales, empiece con un artículo sobre la internet, pero en el día a día de la vida moderna, es muy factible que no sólo haya que enfrentar riesgos a la integridad física en la calle, como también uno puede estar sometido a diversas influencias negativas en la red, que tantos beneficios nos ha dado, por otro lado.

Desde hace un buen tiempo vengo observando y experimentando con las diversas actividades que surgen , y ante tanta oferta tentadora de información, también se encuentra lamentablemente mucha basura.

Todo tiene su lado positivo y negativo al mismo tiempo, la internet no es una excepción.

No voy a referirme al viejo y conocido tema de los virus vía e-mail, las páginas sospechosas, el robo de números de tarjeta de crédito, sino a algo que parece más inofensivo, pero puede entrañar un vicio incurable que lleva al usuario a gastar horas de su tiempo en discusiones inútiles que no llevan a nada en el Budo. Me refiero a los foros, y cualquier lugar donde se incluyan comentarios, como Youtube, Twitter, o Facebook.

Es maravilloso poder navegar por la red, buscando información sobre asuntos de interés personal, y encontrar todo tipo de páginas, donde uno se nutre con la más variada gama de conocimientos, no? Frecuentemente, cuando uno busca una información sobre algo, cae en algún foro, a veces de artes marciales, a veces de animé y videojuegos, y ahí se encuentra de todo.

Digo literalmente de todo.

Hay gente honesta y sincera, que busca el intercambio de experiencias y conocimientos, que actúa de buena voluntad, pero también existe otro tipo de gente, aquellos que sólo están ahí para descargar sus frustraciones, o ventilar su ignorancia inflada de pseudo-conocimiento. Como dice un amigo de un foro técnico que suelo visitar, "la internet está plagada de autonombrados expertos en todo".

Existen otras personas cuyo propósito a menudo es aún más oscuro, buscan difamar a alguien, tal vez por una rivalidad o celos profesional, envidia...fíjense lo fácil que es esconderse en el anonimato de la red, inventar una identidad ficticia, y esparcir rumores.

Voy a dar una opinión extrictamente personal en relación a los foros, y específicamente al tema de las artes marciales.

Es muy sencillo: jamás van a encontrar ninguna verdad marcial visitando un foro de internet, entrene si tiene curiosidad, con una fuente autorizada de alguna escuela reconocida y respetada, pero no caiga en la ilusión que aprenderá algo, o descubrirá grandes poderes jedi discutiendo en foros.

A menudo veo practicantes de la Bujinkan, discutiendo acaloradamente de manera abusiva con personas que hablan mal del Soke, argumentando que "si vos me pegás así, yo te hago esto otro", haciendo una mímica ridícula de una pelea vía post.

Lo cierto señores, es que en el mundo de las artes marciales hay de todo, y un video de Youtube puede mostrarles sólo la superficie de lo que realmente hay. Ven la pintura del auto, no el motor en funcionamiento!

No crea que porque vé una pelea en un octágono de MMA, usted saldrá hecho un erudito en condiciones de discutir con un maestro de kung-fu sobre las verdades del camino marcial, porque está frito. Es discusión vacía e inútil, tan sólo un poco más de spam que se agrega a ese 70% que está rondando en el flujo de la red.

Las artes marciales, son disciplinas netamente vivenciales, y es desde la experiencia personal donde uno escoje cuál es la mejor para si, o inclusive...si el camino marcial es bueno para si mismo, al fin de cuentas.

Hay a menudo sujetos que dicen ser "expertos" en esto u aquello, tratando de apoyar a su opción personal, y denigrando otra, pero tengan en cuenta algo cuando se topen con ese tipo de gente: los verdaderos artistas marciales están ocupados entrenando, no perdiendo su tiempo discutiendo inútilmente. Quien sabe que lo suyo es bueno, no discute...entrena.

El trabajo de cada uno habla por si solo, es el resultado de años de paciencia y entrenamiento constante, es muy simple.

Mismo así...es un hecho que no le gustará a todo el mundo. No se puede ni se debe intentar siquiera agradar a todo el mundo. Eso es cosa de niños, no de adultos.

Siempre habrá alguien que no esté de acuerdo con el modo en como usted entrena, otros que le considerarán un genio, y otros a los cuales ni chicha ni limonada.

Entiendo que a veces indigna leer sobre insultos referidos al maestro, o a uno mismo, pero es que cada uno debe saber en su corazón si éste está aportándole lo que uno necesita, si tiene una buena conexión con la persona, si le ayuda a mejorar en algo su vida.

El resto es irrelevante...las palabras se las lleva el viento, y lo que diga otra persona, sino está respaldado por hechos, por trabajo, es en esencia...nada.

Cuanto más fama tenga una persona, más detractores habrá, algunos de buena fé, otros no tanto, es parte de la vida!


Les voy a mencionar un hecho: en un par de generaciones, aquellos maestros que dejan un legado, serán recordados en el corazón de muchos, mientras que lo que haya dicho un fulano anónimo en una serie de comentarios denigrantes en un foro no se acordará nadie, porque desde el momento que asume esa postura, es señal de que ya está muerto. No tiene vida propia como budoka.

Hay personas que quieren construir una vida "en oposición a" fulanito, menganito, una ideología, un arte marcial, etc etc, pero no se construye una identidad en oposición a algo, sino afirmando las buenas cosas que uno  tiene con trabajo constante.

Cada vez que uno se enfrasca en una discusión con alguien sobre el Budo, o lo que sea, se le dá vida a esa persona, y es energía que se gasta de manera improductiva.

Con esto no quiero decir que los foros en general no son algo útil, de ningún modo. Como dije antes, éstos tienen la ventaja que pueden direccionarnos a conocimientos que buscamos, pero en la práctica, no en una "teoría".

Es importante asumir que uno a menudo en los foros no sabe con quien está hablando, y lo que es peor, a veces se despersonaliza al ser humano, transformándolo al otro en una caricatura, un estereotipo.

Las apariencias engañan, y en la internet...aún más.


En definitiva, aconsejo ir con pies de plomo con estas cosas, no hay que darles mucho valor, porque lo único importante, es lo que usted viva en el dojo. En los tesoros que le queden al corazón, después de años de dedicación y cariño.

Saludos cordiales.